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Reseña:
En la medida en que toda acción humana pasa por la conciencia no hay acción humana ajena a la voluntad.
Es la condición de producto social, de resultante de una singular combinación de múltiples relaciones sociales lo que convierte a un individuo en dirigente. Es su capacidad individual, generada socialmente, frente a una determinada situación histórica, también generada socialmente y que requiere necesariamente de unas ciertas (y pocas) alternativas que la resuelvan, la que coloca a ciertos individuos en la posición de dirigentes, y les permite influir sobre el desarrollo histórico. El dirigente lo es porque se constituye en mediación, en articulación de ciertas relaciones sociales, que hacen al interés de alguna de las clases sociales en confrontación. Y el dirigente revolucionario lo es porque se constituye en mediación de relaciones sociales radicalmente distintas a las que se imponen desde el régimen social y politíco vigente, es decir que apuntan a modificarlo de raíz. Una biografía es la historia de una clase social.
Desde la década de 1950 la organización social argentina, en la que dominaban as relaciones del capital industrial, entró en crisis, tardaría casi veinte años en imponerse la nueva forma de organización en la que el capital industrial quedaría subordinado al capital financiero. La confrontación entre las burguesías personificaciones de esos capitales, abrió la posibilidad de la superación del capitalismo por una forma de organización socialista de la sociedad. El proceso de luchas en las décadas de 1960 y 1970 se desarrolló entre las fuerzas político sociales, expresión de los distintos intereses de las clases sociales fundamentales, que bregaban por imponerlos al conjunto de la sociedad. La fuerza revolucionaria, que expresaba el interés histórico de la clase obrera, la superación del capitalismo, tuvo su base en una parte de la clase obrera y el pueblo, incluyendo fracciones de la pequeña burguesía. Como en la mayoría de los procesos históricos en que se define la naturaleza de una sociedad, el uso de la fuerza material, la confrontación armada, pasó a ocupar un lugar central en las relaciones de fuerzas en Argentina.
Desde sus orígenes la clase obrera desarrolló dos estrategias. Una, asentada en su condición de asalariada, cuya meta es ser parte de la sociedad capitalista en las mejores condiciones posibles. La otra, asentada en la condición de desposeída, de expropiada, apunta a superar la propiedad privada individual y el capitalismo.
Esta biografía de Agustín Tosco muestra el pasaje de una parte de la clase obrera argentina de una estrategia a otra y, en ese mismo proceso, el pasaje del reformismo a la revolución. La fracción obrera de la que Tosco formaba parte, la capa mas acomodada de la clase obrera argentina, contaba con las mejores condiciones para integrarse al régimen social vigente y usufructuar, desde un lugar de subordinación, de sus beneficios. Pero también se encontraba, objetivamente, en condiciones de liderar un proceso de transformación radical que, mediante la liberación nacional y social emprendiera la larga marcha de construir otra forma de organización social. Porque asumió la meta de la transformación socialista de la sociedad Tosco fue clase revolucionaria.
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