| 1 cuota de $51.990,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.990,00 |
| 2 cuotas de $30.908,05 | Total $61.816,11 | |
| 3 cuotas de $21.272,57 | Total $63.817,73 | |
| 6 cuotas de $11.571,24 | Total $69.427,45 | |
| 9 cuotas de $8.299,91 | Total $74.699,23 | |
| 12 cuotas de $6.750,46 | Total $81.005,62 | |
| 24 cuotas de $4.761,20 | Total $114.268,82 |
| 3 cuotas de $22.152,94 | Total $66.458,82 | |
| 6 cuotas de $12.200,32 | Total $73.201,92 |
| 3 cuotas de $22.383,42 | Total $67.150,28 | |
| 6 cuotas de $12.287,83 | Total $73.727,02 | |
| 9 cuotas de $9.194,72 | Total $82.752,48 | |
| 12 cuotas de $7.530,31 | Total $90.363,82 |
| 18 cuotas de $5.387,31 | Total $96.971,75 |
PABLO LLONTO
EL JUICIO QUE NO SE VIO
EDICIONES CONTINENTE
Páginas: 637
Formato: 230 mm x 160 mm
Peso: 0.5 kgs.
ISBN: 9789507545313
El juicio a las Juntas Militares (1985) puede leerse de dos maneras: según la historia oficial de entonces, es decir, cual si fuese la hazaña exclusiva de Alfonsín, los jueces y fiscales. O como pretende este libro, como mirada crítica y colocando el eje en los testigos y denunciantes, verdaderos hacedores de aquel histórico juzgamiento, que pudo ser mejor. El autor tuvo un doble privilegio. Concurrió a la Sala de Audiencias con la mirada del joven periodista de Clarín a quien mandaron a cubrir el Juicio, aunque le prohibieron emitir opiniones. Y también con la mirada del abogado que llevaba poco tiempo en su militancia por los derechos humanos junto a madres, padres, abuelas/os y esposos/as de desaparecidos. A 30 años del juicio que demostró que las Madres de Plaza de Mayo tenían razón y que se podía juzgar a los responsables de una dictadura, el autor prefirió no ir por el elogio fácil, y sí, en cambio, contra todo lo indeseado que ocurrió: la sanción de un decreto previo que perseguía a los militantes políticos, la claudicación que llevo a que no se transmitiera por TV, la 'teoría de los dos demonios' en boca del fiscal Strassera y de los jueces , la absolución de cuatro de los nueve genocidas. Pese a las condenas, el Juicio dejo un sabor amargo. ¿Fueron aquellos los primeros pasos de una debilidad que abrió luego las puertas a la Obediencia Debida y al Punto Final? El orgullo argentino de hoy, con Juicio y Castigo a todos los culpables, debe mirar hacia atrás. Para llegar algún día a la mejor Justicia posible.
