| 1 cuota de $20.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.900,00 |
| 2 cuotas de $12.425,05 | Total $24.850,10 | |
| 3 cuotas de $8.551,58 | Total $25.654,75 | |
| 6 cuotas de $4.651,64 | Total $27.909,86 | |
| 9 cuotas de $3.336,56 | Total $30.029,12 | |
| 12 cuotas de $2.713,69 | Total $32.564,29 | |
| 24 cuotas de $1.914,00 | Total $45.936,11 |
| 3 cuotas de $8.905,49 | Total $26.716,47 | |
| 6 cuotas de $4.904,53 | Total $29.427,20 |
| 3 cuotas de $8.998,14 | Total $26.994,44 | |
| 6 cuotas de $4.939,71 | Total $29.638,29 | |
| 9 cuotas de $3.696,28 | Total $33.266,53 | |
| 12 cuotas de $3.027,19 | Total $36.326,29 |
| 18 cuotas de $2.165,70 | Total $38.982,68 |
MARCELO RODRIGUEZ
MI GRAN EQUIPO CHICO
AUTORÍA
Páginas: 160
Formato: 20 X 14
Peso: 0.27 kgs.
ISBN: 9789874968104
¿Qué sucede con alguien que cree que el destino de su equipo de fútbol es su propio destino? ¿Cómo se sobrevive a la desgracia -en cierto modo autoinfligida, en cierto modo inevitable herencia- de ser hincha? ¿ Y si encima se trata de un equipo chico? ¿Se puede convivir con una pareja, tener sexo, cuidar a una hija, trabajar, mientras crece dentro del cuerpo, al ritmo de triunfos efímeros y derrotas destructivas, un monstruo ingobernable? ¿De qué se trata esa enajenación? ¿Cómo preserva su filosofía moral una persona cuando la horda a la que entrega su individualidad es fascista, patriarcal y violenta? ¿Es una posibilidad considerarse normal o común y gritar, convencido, los vamos a matar a todos, sin dejar de sonreír y saltar? ¿Un hincha se escapa alguna vez de la trampa de ser hincha? Y al revés, ¿cómo se sobrevive a la desgracia de no ser hincha y de aceptar la realidad sin otro destino que las circunstancias propias? Mezcla de confesiones personales, descripción de un modo de sentir el fútbol y de la vida en Buenos Aires a caballo entre los siglos XX y XXI, "Mi gran equipo chico" es como un "Fiebre en las gradas", pero mejor: porteño , pendenciero, y del bohemio. Una obra imprescindible para que quienes sufren del mismo mal -sean del equipo que fuesen- se vean acompañados en su desgracia y para que todos a quienes rodean al sujeto puedan entender un poco más el origen de sus preocupaciones, desvelos, cábalas e inconcebibles arrebatos de calentura.
