| 1 cuota de $27.400,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.400,00 |
| 2 cuotas de $16.289,30 | Total $32.578,60 | |
| 3 cuotas de $11.211,16 | Total $33.633,50 | |
| 6 cuotas de $6.098,32 | Total $36.589,96 | |
| 9 cuotas de $4.374,25 | Total $39.368,32 | |
| 12 cuotas de $3.557,66 | Total $42.691,94 | |
| 24 cuotas de $2.509,26 | Total $60.222,46 |
| 3 cuotas de $11.675,14 | Total $35.025,42 | |
| 6 cuotas de $6.429,86 | Total $38.579,20 |
| 3 cuotas de $11.796,61 | Total $35.389,84 | |
| 6 cuotas de $6.475,99 | Total $38.855,94 | |
| 9 cuotas de $4.845,84 | Total $43.612,58 | |
| 12 cuotas de $3.968,66 | Total $47.623,94 |
| 18 cuotas de $2.839,24 | Total $51.106,48 |
EUGENIA VAZQUEZ NACARINO, CYNTHIA OZICK
¿A QUIEN PERTENEDE ANNE FRANK?
ALPHA DECAY
Páginas: 64
Formato:
Peso: 0.18 kgs.
ISBN: 9788412645705
Con este ensayo, publicado por primera vez en 1997 en las páginas de The New Yorker, Cynthia Ozick se proponía darle la vuelta a la interpretación que se ha ido conformando con el paso de las décadas alrededor del famoso diario de Anne Frank. Según Ozick, las sucesivas ediciones, revisiones y adaptaciones al cine y al teatro de las que ha sido objeto el diario, sumado a su éxito de ventas, han contribuido a distorsionar su mensaje y a atenuar su potencial, pues se ha tendido a convertir el texto en un relato simpático, una lectura luminosa y reconfortante o peor aún: un «canto a la vida», que nada tiene que ver con lo que realmente es: la crónica del día a día en la clandestinidad de una familia judía durante la persecución nazi, explicada por una testigo de excepción. Editado por primera vez en formato libro en castellano, actualizado y anotado, el artículo de Ozick deviene hoy en día un interesantísimo reportaje sobre cómo evoluciona y se transforma la recepción de un texto incómodo a lo largo de los años. «La historia de Anne Frank se ha expurgado, distorsionado, trucado, traducido, reducido, infantilizándose, homogeneizándose y sentimentalizándose hasta acabar falseada, cursilizada y, en definitiva, impúdica y arrogantemente negada. Entre los falseadores se encuentran dramaturgos y cineastas, traductores y litigantes, el propio padre de Anne Frank, e incluso o sobre todo el público, de lectores y espectadores, en el mundo entero. Una obra cargada de una profunda verdad se ha convertido en un instrumento de verdades a medias, verdades sucedáneas o negaciones de la verdad. La pureza se ha hecho impura, a veces pretendiendo justo lo contrario. Cada gesto bienintencionado de aproximarse al diario para difundirlo ha contribuido a la subversión de la historia.»
