| 1 cuota de $39.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.000,00 |
| 2 cuotas de $23.185,50 | Total $46.371,00 | |
| 3 cuotas de $15.957,50 | Total $47.872,50 | |
| 6 cuotas de $8.680,10 | Total $52.080,60 | |
| 9 cuotas de $6.226,13 | Total $56.035,20 | |
| 12 cuotas de $5.063,82 | Total $60.765,90 | |
| 24 cuotas de $3.571,58 | Total $85.718,10 |
| 3 cuotas de $16.617,90 | Total $49.853,70 | |
| 6 cuotas de $9.152,00 | Total $54.912,00 |
| 3 cuotas de $16.790,80 | Total $50.372,40 | |
| 6 cuotas de $9.217,65 | Total $55.305,90 | |
| 9 cuotas de $6.897,36 | Total $62.076,30 | |
| 12 cuotas de $5.648,82 | Total $67.785,90 |
| 18 cuotas de $4.041,26 | Total $72.742,80 |
AL ALVAREZ
¿COMO FUE QUE TODO SALIO BIEN?
ENTROPIA
Páginas: 416
Formato: 23 x 15 cm
Peso: 0.56 kgs.
ISBN: 9789871768707
Cada vez que se menciona el nombre de Al Alvarez surge de inmediato el mismo diagnóstico: que se trata de un autor "inclasificable". Y es absolutamente cierto. Si bien tuvo en Oxford una formación clásica ligada a la alta literatura y empezó su carrera en el ámbito académico, sus intereses fueron variando con el tiempo de forma drástica, y los libros que más adelante lo harían célebre abordan mundos tan poco ortodoxos como el póquer, el montañismo, el divorcio y el suicidio (y son, además, producto de experiencias personales, directas). Pero no es sólo la materia de sus textos aquello que lo vuelve un escritor único; si despierta la admiración de sus lectores es porque su pericia narrativa, cualquier sea el tema, resulta hipnótica: da lo mismo que hable sobre John Donne y la poesía metafísica o sobre los tahúres de Las Vegas, la obra de Samuel Beckett o una expedición al Everest. ¿Cómo fue que todo salió bien? no es la excepción. Estas minuciosas memorias ratifican esa cadencia irresistible, esa prosa inmisericorde, aguda y calma que deslumbra en El dios salvaje, La noche y En el estanque. Alvarez evoca aquí sus orígenes familiares en el seno de la comunidad judía de Londres y recupera la Inglaterra de su infancia -un mundo que ya no existe, cuando la clase media vivía con una pompa hoy inimaginable, cuando las bombas alemanas llovían cada noche desde los cielos-, repasa los amores literarios de su juventud -en particular Auden y D.H. Lawrence-, analiza el vínculo inestable con algunos contemporáneos -Kingsley Amis, Philip Larkin- y regresa, con una mirada inteligente y reveladora, sobre sus poetas favoritos, aquellos que ayudó a difundir desde su lugar como crítico -Berryman, Lowell, Hughes y sobre todo Sylvia Plath, con quien tuvo un vínculo muy cercano-. Aunque se trata de una autobiografía con una fuerte conexión con las letras, Alvarez logra trascenderlas con creces: establece un modo radical y único de situarse entre la vida y los libros. O, en sus propias palabras, entre la adrenalina de estar vivo y "todo ese desatino" de la literatura.
