| 1 cuota de $46.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.900,00 |
| 2 cuotas de $27.882,05 | Total $55.764,10 | |
| 3 cuotas de $19.189,91 | Total $57.569,75 | |
| 6 cuotas de $10.438,37 | Total $62.630,26 | |
| 9 cuotas de $7.487,32 | Total $67.385,92 | |
| 12 cuotas de $6.089,57 | Total $73.074,89 | |
| 24 cuotas de $4.295,06 | Total $103.081,51 |
| 3 cuotas de $19.984,09 | Total $59.952,27 | |
| 6 cuotas de $11.005,86 | Total $66.035,20 |
| 3 cuotas de $20.192,01 | Total $60.576,04 | |
| 6 cuotas de $11.084,81 | Total $66.508,89 | |
| 9 cuotas de $8.294,52 | Total $74.650,73 | |
| 12 cuotas de $6.793,07 | Total $81.516,89 |
| 18 cuotas de $4.859,88 | Total $87.477,88 |
LEONARDO PADURA
EL HOMBRE QUE AMABA A LOS PERROS. TAPA DURA
Maxi-Tusquets
Páginas: 768
Formato:
Peso: 0.69 kgs.
ISBN: 978-631-6841-08-7
En 2004, a la muerte de su mujer, Iván, aspirante a escritor y ahora responsable de un paupérrimo gabinete veterinario de La Habana, vuelve los ojos hacia un episodio de su vida, ocurrido en 1977, cuando conoció a un enigmático hombre que paseaba por la playa en compañía de dos hermosos galgos rusos. Tras varios encuentros, «el hombre que amaba a los perros» comenzó a hacerlo depositario de unas singulares confidencias que van centrándose en la figura del asesino de Trotski, Ramón Mercader. Gracias a esas confidencias, Iván puede reconstruir las trayectorias vitales de Liev Davídovich Bronstein, también llamado Trotski, y de Ramón Mercader, también conocido como Jacques Mornard, y cómo se convierten en víctima y verdugo de uno de los crímenes más reveladores del siglo xx. Desde el destierro impuesto por Stalin a Trotski en 1929, y desde la infancia de Mercader en la Barcelona burguesa, sus amores y peripecias durante la Guerra Civil, o más adelante en Moscú y París, las vidas de ambos se entrelazan hasta confluir en México. Ambas historias completan su sentido cuando sobre ellas proyecta Iván sus avatares vitales e intelectuales en la Cuba contemporánea y su destructiva relación con el hombre que amaba a los perros.
