| 1 cuota de $48.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $48.900,00 |
| 2 cuotas de $29.071,05 | Total $58.142,10 | |
| 3 cuotas de $20.008,25 | Total $60.024,75 | |
| 6 cuotas de $10.883,51 | Total $65.301,06 | |
| 9 cuotas de $7.806,61 | Total $70.259,52 | |
| 12 cuotas de $6.349,25 | Total $76.191,09 | |
| 24 cuotas de $4.478,22 | Total $107.477,31 |
| 3 cuotas de $20.836,29 | Total $62.508,87 | |
| 6 cuotas de $11.475,20 | Total $68.851,20 |
| 3 cuotas de $21.053,08 | Total $63.159,24 | |
| 6 cuotas de $11.557,51 | Total $69.345,09 | |
| 9 cuotas de $8.648,23 | Total $77.834,13 | |
| 12 cuotas de $7.082,75 | Total $84.993,09 |
| 18 cuotas de $5.067,12 | Total $91.208,28 |
JOSEP M. COLOMER
EN BUSCA DE NUNCAJAMÁS
EDITORIAL ANAGRAMA
Páginas: 384
Formato:
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9788433929327
Una butaca de primera fila ante algunos de los acontecimientos más tumultuosos de la historia reciente. Las crónicas recopiladas en este libro proporcionan una butaca de primera fila, o al menos una silla plegable, ante algunos de los acontecimientos de la política mundial más tumultuosos de la historia. El autor nació en una España pobre y aislada y creció en una familia dividida y traumatizada por la Guerra Civil. El viaje a América de sus padres cuando era un niño capturó su imaginación y le inspiró la búsqueda de un mítico Nuncajamás de conocimiento, alegría y libertad. Le tomó dar más de media vuelta al mundo, con varios errores y desvíos. Primero, fue un animoso activista en la resistencia contra la dictadura y la transición a la democracia. Después, cruzó el Muro de Berlín y exploró la Unión Soviética, Cuba y la China comunistas. También se mezcló con entonados políticos y tragicómicos intelectuales en París, enigmáticas damas y gentilhombres ingleses y el presidente del Imperio Europeo. En América Latina, cooperó con los rasputines del gobierno de México, los líderes de la guerrilla de Guatemala y políticos y diplomáticos de varios países. Cuando al fin llegó a la América soñada, trabajó con los mejores académicos en economía y ciencia política, fisgoneó en la política racial de Chicago, disfrutó del frenesí de Nueva York y aprendió cómo los inmigrantes cruzan la frontera. Eligió quedarse en Washington, donde conoció a senadores, jueces, embajadores, espías y a los expertos que gobiernan el planeta. Allí confirmó que Nuncajamás, con todas sus sorpresas y recurrentes ocasiones de zozobra, continúa siendo el mayor espectáculo del mundo.
