| 1 cuota de $32.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.500,00 |
| 2 cuotas de $19.321,25 | Total $38.642,50 | |
| 3 cuotas de $13.297,91 | Total $39.893,75 | |
| 6 cuotas de $7.233,41 | Total $43.400,50 | |
| 9 cuotas de $5.188,44 | Total $46.696,00 | |
| 12 cuotas de $4.219,85 | Total $50.638,25 | |
| 24 cuotas de $2.976,32 | Total $71.431,75 |
| 3 cuotas de $13.848,25 | Total $41.544,75 | |
| 6 cuotas de $7.626,66 | Total $45.760,00 |
| 3 cuotas de $13.992,33 | Total $41.977,00 | |
| 6 cuotas de $7.681,37 | Total $46.088,25 | |
| 9 cuotas de $5.747,80 | Total $51.730,25 | |
| 12 cuotas de $4.707,35 | Total $56.488,25 |
| 18 cuotas de $3.367,72 | Total $60.619,00 |
SILVIO MATTONI, ALAIN SUPIOT
HOMO JURIDICUS
SIGLO VEINTIUNO EDITORES
Páginas: 320
Formato: 14x21
Peso: 0.34 kgs.
ISBN: 978-987-629-210-8
Para estar juntos, los hombres necesitan acordar un sentido compartido de la vida. El Derecho es el Texto donde se escriben nuestras creencias básicas: creencia en una significación del ser humano, en el imperio de las leyes o en la fuerza de la palabra dada. Lejos de expresar una Verdad revelada por Dios o descubierta por la ciencia, el Derecho es una herramienta capaz de servir para fines diversos y cambiantes, pero sobre todo es una técnica de la Prohibición, que interpone en las relaciones de cada uno con el prójimo y con el mundo un sentido común que lo supera y lo obliga. En efecto, sólo si asumimos la existencia de un orden es posible atribuir un sentido -incluso contestatario- a nuestras acciones. En este original trabajo, el especialista en derecho Alain Supiot examina la relación de la sociedad con el discurso legal. Argumenta que la religión y el Estado ya no aseguran los valores fundamentales, y analiza el papel del derecho, de la ley, de la justicia y de la aspiración a la justicia como estructurantes de los lazos sociales. Con una mirada antropológica, observa el derecho y la evolución de las leyes como un recurso por el cual, a través del sometimiento colectivo a un orden, los hombres construyen un sentido (compartido, además) para su propia vida.
