| 1 cuota de $31.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $31.900,00 |
| 2 cuotas de $18.964,55 | Total $37.929,10 | |
| 3 cuotas de $13.052,41 | Total $39.157,25 | |
| 6 cuotas de $7.099,87 | Total $42.599,26 | |
| 9 cuotas de $5.092,65 | Total $45.833,92 | |
| 12 cuotas de $4.141,94 | Total $49.703,39 | |
| 24 cuotas de $2.921,37 | Total $70.113,01 |
| 3 cuotas de $13.592,59 | Total $40.777,77 | |
| 6 cuotas de $7.485,86 | Total $44.915,20 |
| 3 cuotas de $13.734,01 | Total $41.202,04 | |
| 6 cuotas de $7.539,56 | Total $45.237,39 | |
| 9 cuotas de $5.641,69 | Total $50.775,23 | |
| 12 cuotas de $4.620,44 | Total $55.445,39 |
| 18 cuotas de $3.305,54 | Total $59.499,88 |
LAURA ALCOBA
LAS ORILLAS DEL MAR DULCE
EDHASA
Páginas: 128
Formato:
Peso: 0.22 kgs.
ISBN: 978-987-628-758-6
Laura Alcoba conoce desde niña el poder de las palabras. Vivir en la clandestinidad durante la dictadura le enseñó que desconocerlas o equivocarlas puede costar la vida. Descubrió otras inflexiones de la lengua: el silencio, la omisión. Luego, en el exilio, cuando aprendió a moverse entre su español natal y el francés que convertiría en su literatura, logró dominar ese idioma con precisión, sutileza y meticulosidad. El resultado fue una obra magnífica, La casa de los conejos, a la que siguieron tantas otras. En todas hay algo constante: una voz propia, inconfundible. Con Las orillas del mar Dulce, Laura Alcoba lo logra de nuevo. Sus páginas recorren con soltura su irrupción en el mundo literario; el primer recuerdo y destino del extraviado escritor argentino Héctor Bianciotti; lo acallado en la propia historia familiar; la imagen esquiva, cautivante y terrorífica del río de Solís, tan ancho y llano como la pampa; la experiencia de ser prisionero de uno mismo, de habitar una lengua ajena y un tiempo dislocado; el vértigo de estar allí donde los límites se borran Las orillas del mar Dulce es un texto formidable. Con maestría y sensibilidad, Laura Alcoba costea el sutil espacio de la frontera con la singular prosa que la caracteriza. Dejarse llevar por las aguas de su escritura es extraordinario.
