| 1 cuota de $29.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.900,00 |
| 2 cuotas de $17.775,55 | Total $35.551,10 | |
| 3 cuotas de $12.234,08 | Total $36.702,25 | |
| 6 cuotas de $6.654,74 | Total $39.928,46 | |
| 9 cuotas de $4.773,36 | Total $42.960,32 | |
| 12 cuotas de $3.882,26 | Total $46.587,19 | |
| 24 cuotas de $2.738,21 | Total $65.717,21 |
| 3 cuotas de $12.740,39 | Total $38.221,17 | |
| 6 cuotas de $7.016,53 | Total $42.099,20 |
| 3 cuotas de $12.872,94 | Total $38.618,84 | |
| 6 cuotas de $7.066,86 | Total $42.401,19 | |
| 9 cuotas de $5.287,98 | Total $47.591,83 | |
| 12 cuotas de $4.330,76 | Total $51.969,19 |
| 18 cuotas de $3.098,30 | Total $55.769,48 |
SONIA RICO
MI AGUAFIESTAS Y YO
URANO
Páginas: 192
Formato:
Peso: 0.463 kgs.
ISBN: 9789507885310
Todos tenemos una voz que aparece justo cuando íbamos a atrevernos. Es una voz que habla bajito y resulta familiar, casi íntima. Se disfraza de sentido común, de prudencia, de «no es el momento». Y lleva tanto tiempo contigo que has terminado por confundirla con la tuya. Le llamas pereza, cansancio, realismo Pero un martes cualquiera, con una taza de café a medias y un mensaje sin contestar en el teléfono, algo cambia. Empiezas a sospechar que no es verdad. Que nunca lo fue. Y, por primera vez, en lugar de obedecerla, decides escucharla. Mi Aguafiestas y yo es una conversación honesta e incómoda, pero profundamente sanadora, entre una mujer y la parte de ella misma que más le ha costado aceptar: su voz saboteadora. La que aparece justo cuando quiere mostrarse, empezar algo nuevo, poner límites o, simplemente, creer en sí misma. A lo largo de estas páginas descubrirás que esa voz nunca fue tu enemiga, sino una parte de ti que aprendió a protegerte aunque ahora te esté frenando. Y quizás entiendas algo más importante: no necesitabas silenciarla, sino dejar de obedecerla. Un libro para quienes están cansados de luchar contra sí mismos y quieren empezar, por fin, una tregua. Porque cambiar de vida empieza cambiando nuestro diálogo interno. «Hoy no te creo y eso ya es un logro».
