| 1 cuota de $33.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.500,00 |
| 2 cuotas de $19.915,75 | Total $39.831,50 | |
| 3 cuotas de $13.707,08 | Total $41.121,25 | |
| 6 cuotas de $7.455,98 | Total $44.735,90 | |
| 9 cuotas de $5.348,08 | Total $48.132,80 | |
| 12 cuotas de $4.349,69 | Total $52.196,35 | |
| 24 cuotas de $3.067,90 | Total $73.629,65 |
| 3 cuotas de $14.274,35 | Total $42.823,05 | |
| 6 cuotas de $7.861,33 | Total $47.168,00 |
| 3 cuotas de $14.422,86 | Total $43.268,60 | |
| 6 cuotas de $7.917,72 | Total $47.506,35 | |
| 9 cuotas de $5.924,66 | Total $53.321,95 | |
| 12 cuotas de $4.852,19 | Total $58.226,35 |
| 18 cuotas de $3.471,34 | Total $62.484,20 |
MAIA DEBOWICZ
POR MAS ESCONDIDA QUE ESTE
LA CRUJÍA
Páginas: 256
Formato:
Peso: 0.36 kgs.
ISBN: 9789876013895
Con una prosa que abre grietas en la realidad clínica para dejar entrar lo monstruoso y lo poético, Maia Debowicz escribe una novela que interroga qué significa habitar un cuerpo: cuáles son sus límites, sus posibilidades, sus delirios y sus peores pesadillas. Y, al mismo tiempo, cómo el cuidado, la complicidad y la entrega se revelan como los únicos antídotos frente a lo que nos acecha. Por más escondida que esté es una exploración visceral y magnética del cuerpo: entre el dolor y la ternura, entre lo monstruoso y lo luminoso. Una novela sobre la pérdida, la metamorfosis y la vida que insiste después de la vida. Cecilia Fanti, del epílogo A la Roberta de Maia, el cuerpo se le altera de una forma propia de una película de David Cronenberg, se le va al carajo corte La sustancia de Coralie Fargeat, y ante la desesperación e incógnita de lo que le anda pasando, durante esa semana eterna conviviendo con la fauna de un sanatorio, ese cuerpo y su rocanrol a merced de la Vieja Cosechera y del derrape hacia la locura, ese Body rock y el alma de Roberta/Maia -más quienes la acompañan y soldadean- se le plantan a la muerte y a la enajenación abanderando un verso de una canción que proclama: tengo el corazón para ganar, vos los ojos diciendo que voy a poder. Y mierda que da pelea la Debowicz. Leo Oyola, del epílogo
