b'Xavi Gonz\xe1lez, SANDRO VERONESI'
b'PROFEC\xcdA'
b'EDITORIAL ANAGRAMA'
Páginas: 80
Formato: b'140 mm x 220 mm'
Peso: 0.2 kgs.
ISBN: b'978-84-339-7898-1'
b'Alg\xfan tiempo despu\xe9s de la muerte de su madre, Alessandro Veronesi tendr\xe1 que enfrentarse tambi\xe9n a la enfermedad terminal de su padre. Esta situaci\xf3n, en la que se invierten los papeles tradicionales de padre e hijo, siendo \xe9ste quien ejerce de gu\xeda, dar\xe1 paso a momentos tr\xe1gicos pero tambi\xe9n grotescos: la burocracia asociada a la enfermedad, la hipocres\xeda de una eutanasia que oculta su nombre, la dif\xedcil selecci\xf3n de cuidadores, los destellos de humor del moribundo, la desgarradora paranoia...\n\tUn\xe1nimemente aclamado por la cr\xedtica, Profec\xeda nos ofrece la bien conocida historia de la muerte de los progenitores con una nueva luz, gracias a su sabidur\xeda narrativa: un punto de vista inusual (el t\xfa de un desdoblamiento que acaba tambi\xe9n implicando al lector) y el uso de un futuro que, como indica el t\xedtulo, remite a los textos apocal\xedpticos (porque de un peque\xf1o apocalipsis cotidiano aqu\xed se trata).\n\tCompletan este volumen otros dos relatos que tienen tambi\xe9n las relaciones paterno-filiales como tema principal. El primero cuenta la historia de un joven que pretende darle un sentido p\xf3stumo a la muerte (y tal vez a toda la vida) de su padre mediante lo que podr\xedamos denominar \xabuna \xe9tica del resentimiento\xbb. El segundo, en cambio, nos sit\xfaa ante los conflictos m\xe1s graves de dos j\xf3venes en el microcosmos de las peque\xf1as tragedias cotidianas que habitan nuestro d\xeda a d\xeda, como en esas narraciones de Carver cuyos personajes vagan por su existencia en busca de un sentido que se les escapa. Tres relatos, en definitiva, que presentan diversas perspectivas sobre la experiencia de lo que representa el paso de la inocencia dolorida (con Salinger y Cheever ahora de fondo) a una madurez en la que ese ser maduro nos exige la capacidad de aceptar el Mal en forma de resentimiento, de dolor, de desamor o, en fin, la muerte del padre como imagen de la propia.\n\t\xabUn relato hermos\xedsimo, perfecto, una lecci\xf3n sobre c\xf3mo la literatura est\xe1 hecha esencialmente de escritura y sobre lo mucho que tiene que decir y tal vez ense\xf1ar a nuestra vida\xbb (Fiori Cinzia, Corriere della Sera).\n\t\xabProfec\xeda es un relato de pocas p\xe1ginas. No os dej\xe9is enga\xf1ar por las dimensiones, porque es una obra maestra. Es lo m\xe1s hermoso escrito por Sandro Veronesi, lo m\xe1s hermoso de la literatura italiana desde hace muchas temporadas y, hago yo tambi\xe9n una predicci\xf3n, lo ser\xe1 por muchas, muchas temporadas venideras\xbb (Antonio D\xbfOrrico, Sette).\n\t\xabUn relato desgarrador y limpid\xedsimo, escrito sin la m\xe1s m\xednima concesi\xf3n a lo que no resulta esencial\xbb (Massimo Onofri, Avvenire).\n\t\xabUna peque\xf1a obra maestra de escritura y de verdad\xbb (Paolo Di Paolo, l\xbfUnit\xe0).\n\t\xabUn texto magistral, como han sostenido muchos cr\xedticos\xbb (Ida Bozzi, Corriere della Sera).\n\t\xabUno sale maravillado de Profec\xeda, la sublime narraci\xf3n inicial de este libro\xbb (Astrid \xc9liard, Le Figaro).\n\t\xabSandro Veronesi es el gran escritor italiano del que debemos sentirnos orgullosos\xbb (Sergio Pent, La Stampa).'