| 1 cuota de $39.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.000,00 |
| 2 cuotas de $23.185,50 | Total $46.371,00 | |
| 3 cuotas de $15.957,50 | Total $47.872,50 | |
| 6 cuotas de $8.680,10 | Total $52.080,60 | |
| 9 cuotas de $6.226,13 | Total $56.035,20 | |
| 12 cuotas de $5.063,82 | Total $60.765,90 | |
| 24 cuotas de $3.571,58 | Total $85.718,10 |
| 3 cuotas de $16.617,90 | Total $49.853,70 | |
| 6 cuotas de $9.152,00 | Total $54.912,00 |
| 3 cuotas de $16.790,80 | Total $50.372,40 | |
| 6 cuotas de $9.217,65 | Total $55.305,90 | |
| 9 cuotas de $6.897,36 | Total $62.076,30 | |
| 12 cuotas de $5.648,82 | Total $67.785,90 |
| 18 cuotas de $4.041,26 | Total $72.742,80 |
b'Jules Gill-Peterson'
b'UNA BREVE HISTORIA DE LA TRANSMISOGINIA'
b'Verso Books'
Páginas: 174
Formato: b''
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9788419719966'
b'No faltan voces que exigen que prestemos atenci\xf3n a la violencia que sufren las mujeres trans. No obstante, nunca se responde una pregunta terriblemente b\xe1sica: \xbfpor qu\xe9 sucede? Jules Gill-Peterson nos lleva desde las bulliciosas ciudades portuarias de Nueva York o Nueva Orleans hasta las calles de Londres y Par\xeds en busca del surgimiento de la transmisoginia. Para ello, relaciona la colonizaci\xf3n y el imperialismo a trav\xe9s del control de provincias Indias o estableciendo bases militares en Filipinas con la persecuci\xf3n de ciertas identidades, pueblos y comunidades. Al entrelazar las historias de vida de Mary Jones, Bhoorah, Jennie June, Nancy Kelly, Jennifer Laude, Venus Xtravaganza, CeCe McDonald, Marsha P. Johnson o Sylvia Rivera, sin olvidarse de las reinas de la noche, las hadas o los chaperos, Gill-Peterson llega a la ra\xedz de la transmisoginia. Como explica, \xabutiliza la historia de la transmisoginia para entender d\xf3nde fueron alumbradas por las garras de la violencia las personas transfeminizadas y c\xf3mo respondieron ante sus agresiones\xbb. Con una narraci\xf3n ricamente detallada, el libro muestra c\xf3mo la feminidad trans surgi\xf3 bajo los gobiernos coloniales y la industria del trabajo sexual, pero tambi\xe9n bajo la f\xe9rrea vigilancia social de los espacios urbanos y la clandestina escena ballroom.'
